Fabricado con fibras sintéticas, el césped artificial no sustituirá a un verdadero jardín, pero si nos dará un sustituto.

El césped artificial es perfecto en superficies donde no se puede cultivar el césped natural, por ejemplo, en zonas de sombra. También es perfecto para las personas ocupadas que quieren ahorrar mucho tiempo valioso. Además, el césped artificial es cada vez más popular en las oficinas y otros espacios públicos, aportando un ambiente algo menos formal.

El césped artificial es muy parecido al natural, pero mucho más duradero que el natural, por lo que suele ser una inversión a largo plazo si es de buena calidad.

Este tipo de revestimiento puede utilizarse prácticamente en cualquier lugar. No sólo destaca por su gran resistencia a la compactación, sino también a la lluvia y a las temperaturas extremas, por lo que puedes disfrutarse durante todo el año. Y no tenemos que preocuparnos por su aspecto, ya que no se desvanece ni siquiera cuando se expone a la luz solar intensa.

El césped artificial es fácil de colocar y no se necesitan herramientas para su instalación. Los rollos terminados se colocan simplemente presionando uno a uno. Es importante que el sustrato sea lo suficientemente uniforme y firme para evitar que el nuevo césped se deforme durante su uso. Por último, es conveniente aligerarlo con arena de cuarzo.

La principal diferencia entre el césped artificial y el natural es que es fácil de cuidar. No tenemos que dedicar demasiado tiempo a ello, sobre todo si decidimos comprar un césped de mejor calidad.

Sin embargo, esto no significa que un césped artificial no necesite ser limpiado en absoluto. No hay que cortarlo ni regarlo, pero sí que merece la pena utilizar algunos tratamientos de eficacia probada para prolongar su vida y mantener un aspecto bonito y natural..

Cuidados del césped artificial: ¿qué debes tener en cuenta?

Según empresas de limpieza, el césped artificial debe limpiarse al menos una vez al mes:

Retira todos los residuos de la superficie del césped de forma manual o con una aspiradora normal y las hojas (por ejemplo, con un soplador de hojas).

Una vez eliminada la suciedad visible, límpiala con una fregona o un paño húmedo, empapado en agua caliente sola o en agua con líquido lavavajillas.

Si quieres eliminar una mancha concreta, puedes disolver un trozo de jabón en agua o añadir vinagre y luego frotar suavemente la zona sucia. Es importante deshacerse de las manchas, ya que después de cierto tiempo se vuelven más difíciles de tratar, y también pueden causar daños antiestéticos en el césped artificial. A veces, el césped se limpia espontáneamente por la lluvia, que arrastra la suciedad y la drena en el suelo con un sistema de perforaciones.

¿Qué más debemos tener en cuenta para evitar daños en el césped?

Mantener las colillas y otros objetos incandescentes o muy calientes, como los accesorios de la barbacoa, lejos de la superficie.

En los días soleados, evita utilizar objetos de cristal, ya que éstos actúan como gafas y pueden provocar quemaduras en el césped.

Hay que tener cuidado en las proximidades del césped artificial con los objetos punzantes que puedan causar daños mecánicos a las fibras o al sustrato, y también es importante que los muebles de jardín tengan las patas encintadas

Cepillar y refrescar el césped artificial

El cepillado del césped artificial elimina las protuberancias y hace que su fibra tenga un aspecto mucho mejor. Para ello, lo mejor es utilizar un cepillo duro, pero no metálico (que podría dañar las fibras) y pasarlo por las cerdas en sentido contrario.

Es suficiente con cepillar el césped artificial una vez cada varios meses (dependiendo de la frecuencia de uso). En invierno, cuando no utilizamos el jardín, la terraza o el balcón, este tipo de cuidados son innecesarios.

El césped artificial no necesita ser regado, pero debe ser rociado frecuentemente con agua durante las estaciones de primavera y verano para limpiar el polvo y bajar su temperatura si se calienta demasiado. Asegúrate también de vez en cuando de que los rollos de césped individuales encajen bien para formar una unidad compacta.

¿Cómo puedo eliminar el olor a orina del césped artificial?

El olor de la orina del perro o del gato, que es especialmente intenso cuando hace calor, puede ser una molestia. Para eliminarlo, hay que limpiar a fondo el suelo mezclando agua con bicarbonato de sodio o zumo de limón.

Si quieres limpiar una mancha concreta, puedes aplicar bicarbonato de sodio solos sobre un trozo de tela, esperar a que absorba la humedad y, a continuación, pasar la aspiradora y limpiar con un paño húmedo (el mismo método funcionará cuando la orina se haya impregnado en alfombras, moquetas y tapetes).

Otra solución es comprar un preparado adecuado o espolvorear la superficie del césped con ceniza volcánica, disponible en tiendas especializadas, para neutralizar el olor desagradable.

Prevención de las malas hierbas en el césped artificial

En los jardines bien cuidados, se suele colocar un tejido especial bajo el césped artificial para evitar que crezcan las malas hierbas y otras plantas. Además, al menos una vez al año, es conveniente asegurarse de que el agrotextil cumple su función y, si las malas hierbas se cuelan por los agujeros de drenaje, eliminarlas con un herbicida; de esta forma, podrás deshacerte de ellas fácilmente sin dañar el césped artificial.

Chicle en un césped artificial

Eliminar el chicle de las fibras de un césped artificial es mucho más sencillo de lo que piensas. En lugar de intentar deshacerte de él de todas las formas posibles, congélalo colocándolo sobre cubitos de hielo. La goma de mascar enfriada se desmenuza y sus restos pueden arrancarse simplemente con una aspiradora.